- Elaborado a partir de Arbequina, Becaruda y Vera del Vallès, su valor añadido reside en la reducción de un gran incendio forestal en la mayor zona periurbana de Cataluña
- El producto nace de la alianza entre L’Olivera y la Fundació Catalunya La Pedrera para recuperar el mosaico agroforestal de Collserola
- Solo el 6,4% de Collserola está destinado al uso agrícola, cuando en 1956 era el 21,5%
A partir del 25 de marzo, L’Olivera y la Fundació Catalunya La Pedrera lanzan al mercado la primera edición de “L’Oli Nou de Barcelona”, un aceite de oliva virgen extra elaborado en el marco del proyecto impulsado por la Fundació Catalunya La Pedrera en la Sierra de Collserola, que se lleva a cabo también en colaboración con la cooperativa L’Olivera, el Parque Natural de Collserola, la Diputación de Barcelona y la Asociación de propietarios forestales – Collserola Iniciativas. El objetivo de esta propuesta es recuperar el cultivo de olivos en esta zona, contribuyendo así a la reducción de grandes incendios forestales. En total se han identificado 156 hectáreas con potencial para recuperar actividad agrícola, aproximadamente un 2% de la superficie del parque natural.
El aceite se ha elaborado con tres variedades de aceituna catalanas —arbequina, becaruda y vera del Vallès— cultivadas en agricultura tradicional de secano. La cosecha se ha realizado manualmente en cajas de 10 a 12 kg para preservar la calidad del fruto y, posteriormente, se ha llevado a cabo un proceso de extracción con batido ligero a baja temperatura, separación centrífuga en dos fases y filtrado, que permite obtener un producto de alta calidad.
El resultado es un aceite aromático que, en boca, presenta un ligero amargor y un final picante que aparece de forma progresiva. Es ideal para consumir en crudo y también acompaña bien platos calientes, como pan tostado, verduras o pescado al vapor, ya que potencia su aroma.
El responsable de producción de L’Olivera, Pau Moragas, destaca los siguientes atributos: “Se trata de un aceite con múltiples valores añadidos: valor territorial, porque contribuye a la prevención de incendios y a la recuperación del mosaico agrícola; valor social, porque se elabora en el marco de un proyecto de inserción social, y valor cultural, porque preserva la tradición agraria en una zona cada vez más urbanizada”.
El producto ya está disponible en las tiendas físicas (Vallbona y la Masía Can Calopa) y en línea de L’Olivera, en la tienda de Món Sant Benet, y en establecimientos especializados como Colmado Quílez (Rambla Catalunya, 65, Barcelona) y Vila Viniteca (establecimientos de c/ Agullers e Illa Diagonal).
Collserola, una oportunidad agrícola
En las últimas décadas, el abandono de las actividades agrícolas y ganaderas ha favorecido la sustitución del mosaico agroforestal tradicional por un bosque continuo de baja calidad, formado principalmente por pino blanco, una especie altamente inflamable. Este cambio en el paisaje ha incrementado el riesgo de grandes incendios forestales, especialmente en episodios de sequía y vientos de poniente, poniendo en peligro tanto el medio natural como las urbanizaciones y viviendas dispersas dentro del macizo.
En este contexto, el proyecto piloto de la Fundació Catalunya La Pedrera se ha iniciado en la finca Oliveres Reverter, situada en Sant Just Desvern, con la colaboración del ayuntamiento del municipio. El objetivo es convertir estas antiguas terrazas en un mosaico agroforestal que combine la producción de aceite con la gestión forestal estratégica para la prevención de incendios. Actualmente, según datos del Parque Natural de Collserola y de la asociación Alimentem Collserola: solo el 6,4% de Collserola está destinado al uso agrícola, cuando en 1956 era el 21,5%.
Para Miquel Rafa, director de sostenibilidad y territorio de la Fundació Catalunya La Pedrera, “en Collserola tenemos una gran oportunidad: transformar un paisaje vulnerable en un territorio activo, productivo y resiliente. Este proyecto es una apuesta clara de la Fundación por conectar agricultura, gestión forestal e impacto social”.
Esta primera intervención prevé la recuperación de estas terrazas con un total de hasta 240 olivos de la variedad arbequina, plantados entre 2002 y 2006. Las actuaciones incluyen la poda intensiva, la reducción de la densidad de árboles y la limpieza de la vegetación adyacente. A partir de 2028, se prevé una producción aproximada de entre 5.000 y 6.000 kg de aceitunas, equivalentes a unos 1.500 litros de aceite.
La colaboración entre la Fundació Catalunya La Pedrera y L’Olivera ejemplifica cómo la gestión forestal sostenible puede convertirse en una herramienta eficaz para la prevención de incendios y la dinamización del territorio. El proyecto representa un compromiso con el medio ambiente, el territorio y la sociedad, y abre la puerta a nuevas oportunidades para la Sierra de Collserola.
