CULTURA DE MÁRGENES
Cultura que cultiva tierra y cultiva gente. Márgenes, físicos y simbólicos: los que dibujan en piedra seca nuestro paisaje austero y, en el lado más invisible, los que dibujan también periferias vitales, espacios habitados por planteamientos disidentes, en las afueras de los convencionalismos.

Entre estos dos conceptos transita el proyecto de L’Olivera, entre las paredes de piedra seca que nos hacen cultivable la tierra y esta exploración de la fidelidad que impone la vida al margen.

MANIFIESTO DESDE LOS MÁRGENES

Desde los márgenes, desde esta periferia habitada, patrimonio de la memoria cultivada, esbozamos nuestra identidad. Nuestra y de todas aquellas que la quieran hacer suya. Porque no hay cambio real sin compromiso de transformación, ni compromiso sin acción.

NUESTROS VINOS

Personalidad buscada en cada vino, en el trabajo para que cada variedad exprese nuestro mosaico agrario y mantenga vivas las culturas que lo han habitado y modelado con sus manos. Cada vino es un carácter que nace primero en la viña y después en la bodega, reivindicando una artesanía que nos acerca a la tierra, que respeta los ritmos naturales del paisaje y de las personas que formamos parte del mismo. Un paso más en esta cultura agraria que quiere seguir hablando a la sociedad con sus productos, alimentos que se crean interpretando este paisaje que nos esconde como un secreto la posibilidad de hacer vinos singulares.

NUESTROS LOTES

#lotesparadisfrutar
regalar, compartir, disfrutar

Por este orden: regalar, compartir y disfrutar. Así es como entendemos en L’Olivera los lotes de Navidad. Porqué un lote es mucho más que esto: es un gesto, el de agradecer, regalar, compartir y, sobre todo, disfrutar. Por eso, estas Navidades os presentamos los #lotesparadisfrutar, una propuesta de lotes que combina sensibilidad, responsabilidad, sostenibilidad y, sobre todo, calidad.